Mi Metafora de Activar la «Flota»

Opino que deberíamos Activar una Flota de Combate para Protegernos de las Amenazas y Enemigos que nos Asolan desde hace años, y para Identificar y Promocionar nuestros Potenciales para Diversas Funciones y Segundas Actividades.

Para imaginar cuál podría ser la composición de esa Flota, me ha parecido interesante utilizar como Metáforas las Flotas Navales.

Algunas Fuentes de Inspiración

Un ejemplo de cómo entender la Metáfora de la Flota

Una primer ejemplo de cómo podríais entender la Metáfora que propongo:

Es importante activar aquellos factores que nos protegen de amenazas y enemigos que ponen en peligro nuestra integridad y paz mental. Por eso queremos presentarte una metáfora que podrá darte una luz de cómo armar ese blindaje interno y hacerte una persona más fuerte para presentarte sin miedo ante cualquier obstáculo de la vida, la metáfora de las Flotas Navales.

Antes de iniciar, conviene saber que una Flota Naval es un ejército de barcos que componen un ejército que defienden y atacan un territorio vía marítima. Pues bien, de ahora en adelante esa Flota Naval será tu vida y el ejército serán aquellos elementos que emplearás para solidificar y llenar de resistencia y protección todo lo que la compone.

Para lograr lo anterior te proponemos trabajar en tres buques: físico, espiritual y mental. Cada uno debidamente consolidado, unificado y fortalecido te hará una persona blindada y preparada para pasar cualquier tipo de problema y vencer a tu enemigo más peligroso.

Tu buque físico, el más visible podría ser comparado con una fragata, que es aquel buque que sirve de apoyo ante diferentes misiones, así como tu cuerpo, que complementa tu mente y espíritu. Si tu estado físico es fortalecido con resistencia, constancia y perseverancia será un soporte lleno de fuerza para seguir adelante y enfrentarte a cualquier adversario.

Tu siguiente buque es el espiritual y será de un tipo destructor, es decir, rápido, maniobrable y dispuesto a defenderte contra enemigos menores pero de gran potencia de fuego. Tu espíritu fuerte y consistente te dará el apoyo que necesites ante los momentos más críticos. Por supuesto, serenidad y respuestas para lograr avanzar.

Finalmente, nuestra Flota Naval tendrá que tener un buque Mental. Seguramente el más importante para afrontar la guerra. Esta la compararemos con un buque acorazado para que sea fuertemente blindado, artillado y compuesto por grandes cañones. Un estado mental controlado y calculado hará de ti una persona muy difícil de destruir.

En este punto seguramente te estás preguntando, ¿cómo puedo fortalecer mis buques internos?, y para responder a este cuestionamiento utilizaremos otro integrante de las Flotas Navales, los submarinos. Aquellos que son difíciles de detectar y destruir cuando logran navegar a gran profundidad. Pues bien, precisamente así funcionamos nosotros. Cuando nuestro estado físico, mental y espiritual está tan consolidado de forma interna y profunda nos volvemos casi indetectables e indestructibles para aquellos factores que quieren perjudicar nuestro ejército interno.

No necesitas tener un ejército con cientos de barcos para hacerte inalcanzable; contigo, con tu fuerza y disposición cuentas por decenas de ellos. Por eso, aliméntate bien, sé constante, perseverante, conócete, aléjate de lo que te hace daño y protégete activando tu flota interna.

En la siguiente entrada te expondré la forma en la que yo entiendo esa Metáfora de la Flota Naval.